EL ESCENARIO: Hace bastante tiempo que tenía una inquietud en la pesca. Como sabéis también me gusta mucho pescar al spinning. Creo que la única técnica a la cual todavía no me he aficionado es la pesca a mosca. Bueno, siempre que voy a pescar al río Henares pienso en los depredadores que posiblemente habrá en sus aguas. Pero por una cosa o otra, siempre aplazo esa curiosidad. Hoy finalmente me he decidido a probar un día al spinning en el río y satisfacer así esa curiosidad. Así que cargado con dos cañas de spinning y una mochila con lo esencial para este tipo de pesca, me dirigí al río para intentar algo que nunca había hecho en estas aguas. Capturar un depredador!! Ya me daba igual si era una trucha, una black bass o un lucio. Lo que quería eran peces con dientes!!
LA PRIMERA CAPTURA: Después de llegar a la orilla y preparar el equipo me dispuse a hacer los primeros lances. Creo que en esta vida, no hay nadie más soñador y con más esperanza en el imposible que un pescador. Vamos buscando algo que ni sabemos que existe!! Jajajajaja... así que después de unos lances sin novedad, llegué a una zona con poca profundidad en la cual he visto unos barbos de buen tamaño. Bueno, porque no intentarlo? Primero lance, segundo y al tercer lance, un ataque brutal a mis pies!! Madre mía que susto me ha dado! La verdad es que antes he visto uno que seguía el señuelo, pero este no le he visto llegar. Después de una buena pelea se rindió a mis pies. Pero tenía otro problema! No tenía la sacadora cerca, la había dejado junto con la mochila unos metros atrás!! Y ahora que?? He visto unas raíces en el suelo y decidí enganchar allí el carrete y rezar para que cuándo volviera la caña todavía estuviera allí! Corrí a por la sacadora y al volver he visto que todo estaba en su sitio!! Poco después tenía en mis manos un excelente barbo de más de 2,5 kilogramos! Nada mal para la primera captura!Seguí pateando el río y probando en cada rincón que podía, ya que el Henares, en esta zona, está muy salvaje y apenas tienes puestos donde puedas hacer lances con un mínimo de seguridad. Las horas iban pasando y lo único que cogía, eran enganches y toallitas. Sobre las 12:00 llegué a un pequeño azud que me dio muy buenas sensaciones. Así que empecé a lanzar una cucharilla de trucha con la ilusión de capturar algo en esa zona. Tuve un picada que casi me arranca la caña de las manos!! Madre mía!! Vaya cacho barbo!! Era todavía mayor que el otro, este pasaba de los 4 kilos tranquilamente!! Estaba viendo allí la captura de la jornada!! Pero al llegar a la orilla el anzuelo de la cucharilla de trucha ha dicho que era demasiado peso y se abrió!! Madre mía del amor hermoso!! Se soltó y a dos o tres metros de mi se quedó unos segundos parado! Entonces vino la impotencia y las ganas de tirarme al agua. Pero ya era tarde, ese tronco me había ganado la batalla. Poco a poco se recuperó de la pelea y se fue tan tranquilo dejándome con una lagrimita en el ojo... Los grandes siempre se escapan! Seguí lanzando y capturé dos barbos pequeños que intentaban comer algo mucho mayor que su boca, son unos cazadores increíbles. Después de comer seguí bajando el río intentando encontrar ese depredador que tanta ilusión me haría capturar.Entonces empecé a sentir los efectos de tantos kilómetros andando por la orilla, uno ya no es joven en el cuerpo, aunque la cabeza no piense lo mismo. Seguí andando y probando durante unos 4 kilómetros más pero el resultado era negativo. Llegué a un momento en que tuve que desistir. Cuando llegué a casa, solo por curiosidad , me he metido en Google Heart para ver la distancia recorrida en la jornada. 12 kilómetros!! Madre mía!! Y algunos dicen que la pesca no es deporte!!
EL VIDEO: Algunas imágenes de la jornada.
REFLEXIONES: Sin duda ha sido una experiencia para recordar! Lo positivo es que he descubierto que se puede capturar excelentes barbos con artificiales pequeños. Habrá que pensar en ello...







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