EL ESCENARIO: El río Henares por estas fechas suele darte muchas alegrías en forma de excelentes barbos! Así que después de pensármelo muy bien he decidido arriesgarme, ya que el tiempo no ayudaba en nada. Rajadas de viento que pocas veces he sufrido de forma tan brutal en la pesca y encima frío!! La verdad es que estaría mejor en el sofá, pero allí no se pesca, así que me armé de valor y bajé a una zona que suponía que me daría algunas capturas. Las sensaciones eran malas y más cuando llevaba más de una hora sin sentir una sola picada! El río bajaba fuerte y con el viento a favor de la corriente, se hacía imposible pescar en otra zona que no fuera la misma orilla. Decidí cebar solo con gusano blanco y en una profundidad que no superaba el metro y medio intenté la suerte.
LA PRIMERA CAPTURA: La primera arrancada después de casi dos horas, fue toda una alegría y sirvió para hacerme entrar en calor. Ya que estaba acurrucado en la silla pensando porque razón no estaba yo en mi casita. Pero esa arrancada y las investidas de un buen barbo que rondaba el 1,5 kilogramos me hizo acordarme de la razón por la cual me encanta la pesca!
Claro está que los ánimos subieron y me hicieron pensar que empezaba la actividad, a cada 10 o 15 minutos tiraba un puñado de gusanos entre la zona remansada y la corriente, para que bajase y así hiciese subir la pesca, pero al tocar esta primera captura me he dado cuenta de la realidad. El barbo estaba helado!! Lo que significaba que no iba a tener mucha actividad. A nadie le gusta moverse con el frío. Finalmente antes de la hora de la comida tuve otra picada que me hizo sentir la potencia de una buen torpedo del Henares!! Este pez era lo que buscaba!! Pasaba sin duda los 2,5 kilogramos y estaba gordo! Hasta me hizo pensar que la tarde venía con buenos augurios!!
Después de comer, vuelta a la faena!! Nueva actitud y ánimo!! Pero pasó una hora y nada... Finalmente un ligero movimiento de la veleta, que subía contra corriente sin apenas hundirse. Sí no clavas nunca lo sabrás! Y si que era un pez, un pequeño barbo que apenas se movía.
Pero el solecito que hacía me dio esperanzas y pensé que al final de la tarde vendría la sorpresa que me iría alegrar el día. Todos sabemos que el Henares es un río complicado, si lo miras, parece que no tiene peces, parece un río sin vida. Pero haberlo haylos!! Otra cosa es conseguir dar con el padrón y sacarlos. Así que después de muchas bajadas, conseguí otra picada. No era una gran jornada de pesca, pero iba consiguiendo resultados. Para los que pensais que 5 peces es un resultado malo de pesca, venir a pescar al río Henares.
Otra cosa que veo cada vez más son los visones europeos, hace unos años era raro ver alguno, ahora es rara la vez que voy a pescar y no se me acerca uno de estos animalitos. Y sin miedo alguno de mí presencia. Quizás sea porque saben que no les ofrezco peligro alguno o simplemente porque son así.
Cuando haces algo que te divierte siempre termina rápido, y así la tarde pasó corriendo sin apenas tiempo a nada. Otra jornada más en este río que tantas alegrías me ha dado a lo largo de los años. Hasta una próxima jornada y cuidaos mucho!!
EL VIDEO: Algunas imágenes de la jornada.
REFLEXIONES: La naturaleza nunca dejará de sorprenderte, que haces en casa?



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