Al llegar sobre las 07:00 de la mañana, no pude dejar de sentirme fascinado por la belleza de este pequeño río, aunque se nota el abandono y las orillas parecían una autentica selva. Sobre las 08.30 ya había sudado de lo lindo para poder abrir un puesto y tener acceso al río. Tocaba preparar el material y empezar a cebar.Verifiqué después de estudiar el río durante un rato que la Dana había hecho una autentica limpieza en lo que concierne al cauce y arboles viejos que antes entorpecían el paso del río. Pero también había cambiado el curso del río, antes la corriente principal corría en la orilla de enfrente y ahora la tenía a mis pies, tenía que pensarlo bien y después de sondear un buen rato, verifiqué que la mejor opción era pescar en la orilla de enfrente. Aunque tenía menos profundidad, era una zona más remansada y me permitía hacer correr la veleta por su margen. La primera picada vino a los 10 minutos de empezar a pescar. Una preciosa carpa cercana a los dos kilogramos que me hizo tener esperanzas sobre la jornada que me esperaba.
Verifiqué en seguida que no eran solo peces los que comían en mi cebadero. Las benditas tortugas americanas también estaban allí. Y la captura de algunas de ellas no se hizo esperar, como consecuencia el estropicio en el cebadero era mayúsculo. Pero aún así he podido capturar un carassio bastante bueno que se consiguió colar entre las tortugas. Fueron 2-3 horas en que apenas pude pescar debido a las tortugas. Cómo resultado de ese tiempo conseguí capturar 5 carassius como el de la foto. No iba mal la cosa. Pero donde estaban las carpas que antes capturaba aquí??Seguí cebando con regularidad a cada 15 minutos o media hora, dependiendo del movimiento que veía en el puesto y finalmente el trabajo dio sus frutos!! Una picada suave, de esas que apenas hunden la veleta, veo la veleta desplazarse aguas arriba y después de esperar unos segundos que me parecían una eternidad, clavo!! Puffff... la carrera no se hizo esperar!! Una autentica batalla entre la corriente y una espectacular carpa común típica del Henares. Una pelota de 4,5 kilos que sabía exactamente lo que tenía que hacer, se coló en el fondo en la corriente y utilizaba su peso para doblegar mi voluntad de traer la capturar a la orilla. Un tira y afloja que parecía no tener fin, hasta que finalmente se rendió y me permitió posar con ella para esta foto.
Acto seguido, otra picada seguida que me hizo temblar con la carrera río abajo que no me permitió retenerla ni un poquito!! Y el 0,18mm no aguantó el ímpetu de esta salvaje y simplemente se rompió!! Pero lo que yo no sabía, es que la naturaleza me había preparado una sorpresa como lo veréis al final! Todavía había excelentes ejemplares en el henares!! Después de todo el jaleo de la pelea, vuelvo a cebar y en apenas unos minutos ya estaba peleando con otro ejemplar!! Esta tiró río abajo y me hizo sudar para evitar que se metiera en las espadañas. Poco a poco la conseguí doblegar y hacerla subir el río. Después parecía que tenía el anzuelo preso en el fondo. Apenas conseguía moverla, se colaba en el fondo y utilizando la corriente se quedaba allí un tiempo infinito... puffff. Madre mía, no se cansa!! Pero la paciencia de muchos años pescando me hace saber esperar y finalmente conseguí traer esta belleza de 4 kilos a la sacadora!!
Mientras esperaba una nueva picada, fue sorprendido por uno de los nuevos habitantes del río Henares. Los visones europeos, ya es una costumbre ver estos pequeños pasear por el puesto con total impunidad y sin temores a mi presencia. Esa otra picada no se hizo esperar, una carpa que rondaba los 3 kilos que me dejó un mal sabor de boca al soltarse justo a mis pies con la fuerza de la corriente. Venía por una piel y su peso hizo que se escapara. No se puede ganar siempre...El visón no fue la única visita, también me vino a visitar un buen amigo, Efrén. Y durante un buen rato estuvimos hablado sobre la vida y la pesca, así como los cambios que viene sufriendo el río Henares en estos años. Después del bocata vino el sueño y el cansancio de hacer de jardinero a primera hora y me distraje un poco, cosa que casi me sale caro. Siempre tengo un ojo en la veleta, pero en unos escasos segundos que dejé de mirarla, una vieja amiga se aprovechó del momento y casi me lleva la caña a bañar!! Cogí la caña in extremis y apenas tuve tiempo para abrir el carrete!! Carrera interminable río abajo que me dejó el carrete con media bobina!! No tuve más remedio que coger el hilo y frenar el animal en seco!! Pensando, o parte o sube el río! Y la ultima opción fue la correcta. Empezó a subir el río muy lentamente, a cada investida me sacaba más 10-20 metros de hilo y yo veía que no era pequeña. Poco a poco la fui acercando y finalmente después de unos 20 minutos conseguí meterla en la sacadora!! La mayor de la jornada, 5 kilogramos de pura común del río Henares.
Entonces vino la sorpresa al retirar el anzuelo, verifico que dentro de su boca hay otro anzuelo!! Y me sonaba muy familiar... Esta era la carpa que había perdido durante la mañana!! La que me había roto el 0,18mm!! La naturaleza siempre te guarda sorpresas!! Todo esto lo podéis ver en el video numero 100!! Espero que os haya gustado el relato y como digo siempre. Hasta una próxima jornada!! Que seáis felices y cuidaros mucho.
Entonces vino la sorpresa al retirar el anzuelo, verifico que dentro de su boca hay otro anzuelo!! Y me sonaba muy familiar... Esta era la carpa que había perdido durante la mañana!! La que me había roto el 0,18mm!! La naturaleza siempre te guarda sorpresas!! Todo esto lo podéis ver en el video numero 100!! Espero que os haya gustado el relato y como digo siempre. Hasta una próxima jornada!! Que seáis felices y cuidaros mucho.
EL VIDEO: Algunas imágenes de la jornada.
















